martes 29 de abril de 2008

Primero de Mayo sin patrones y sin el gobierno


¡Compañeros!

La lucha de clases el 1 de mayo comienza en la carnicería.

El proletariado organizado como clase dominante ejerce su dictadura sobre la parrilla bien provista antes de hacerlo sobre el opresor capitalista, como todo marxista consecuente reconoce. No hay posesión común de los medios de producción sin la previa posesión de los medios de subsistencia que permitan a la clase obrera obtener la enjundia que la lucha requiere.

La conquista de un asado es un eslabón fundamental en la cadena que conduce a la dictadura del proletariado. Los mártires de nuestra clase no se batieron solamente por el establecimiento de un Estado Obrero, por la abolición de la explotación de clase; también lo hicieron por la apropiación del popular alimento.

La burguesía nos niega el suministro del vacuno sustento, sabedora de que este es el cimiento de nuestra batalla, el sostén de nuestra política y la meta de nuestra inquebrantable prédica.

El desarrollo de esta contradicción refleja el balance de fuerzas que prevalece en la sociedad. Mientras la burguesía reaccionaria se aferra más que nunca al hueso de su dominio históricamente perimido, nosotros, obreros conscientes, damos un mordisco al jugoso pulpón de la organización socialista de la producción.

Nuestra clase es el único sector progresista de la sociedad. La democracia obrera, surgida del desarrollo del modo de producción capitalista, constituye la culminación de las tendencias históricas engendradas por el capital. La producción mercantil, el intercambio sobre la base de la propiedad privada, la fragmentación del trabajo social en unidades antagónicas y la conversión del trabajo humano en una mercancía más, características éstas que definen al capitalismo, dejan paso a una organización consciente del trabajo por los propios productores. ¡Pero para que esto sea posible es necesario tomar la vaca por los cuernos, tomar el asado por asalto, poner toda la carne en el asador de la lucha de clases!

El Estado es la máscara que encubre la dominación de clase. La democracia burguesa implica el consentimiento de su condición por parte de los explotados. El sufragio es la aprobación que damos al dominio del capital. Obreros y patrones no tienen nada en común; nos nutrimos de fuentes diferentes; mientras ellos abjuran del asado, nosotros lo consideramos una conquista estratégica. Sus choripanes preelectorales no sacian nuestro hambre de igualdad; no la igualdad formal refrendada en una Constitución que legitima los privilegios de la minoría explotadora, sino el apetito insaciable por la igualdad material nacida del usufructo en común de los productos del trabajo.

El régimen capitalista ha cumplido su misión histórica, al elevar la productividad del trabajo a niveles jamás conocidos por la humanidad. Con esto la burguesía ha socavado su propia justificación como clase dominante, allanando el camino a la conquista por el proletariado del poder político, eliminando de este modo las diferencias de clase.

La base material de este salto de la humanidad del reino de la necesidad al reino de la libertad es la efectiva socialización del trabajo. Ya no hay lugar para los parásitos que se apropian del trabajo colectivo

Es hora de que nos alcemos para acabar de una vez por todas con la irracionalidad de un régimen a medio cocer. Los trabajadores preferimos nuestro asado bien cocido.

¿Quiénes deben ser los asadores de este banquete obrero?

El proletariado liderado por el partido de vanguardia. Por eso, este 1 de mayo convocamos a hacer el mayor agasajo que se recuerde, asando a la burguesía en el parrillero de la historia, dejando que se cueza en las brasas de las relaciones de producción perimidas.

¡Por la independencia de clase, fuera los burócratas de la cocina obrera, fuera el gobierno de la mesa socialista!

Nota: L.V.P. adhiere al acto (y a todo acto político y/o vandálico, dicho sea de paso) contra la burocracia sindical, el gobierno y la patronal. Carneros. Y sepan los maestros que son unos carneros también.

lunes 28 de abril de 2008

"Los límites de mi lenguaje son los límites de mi mundo."


Teníamos varias efemérides y onomásticos para celebrar, tanto proletarios (como los 70 años de la IV Internacional) como pequeñoburgueses (little A) o reaccionarios (como el Führer)

Pero serán homenajeados proletariamente a su debido tiempo. Hoy vamos a recordar a este genial y demente filósofo burgués, pero de la planta, de esos que la clase dominante nos obsequia solo de vez en cuando para equipararlo con el supremo. Marx, no Araújo.

En fin. Lo cierto es que el insensato en cuestión murió un 29 de abril (1951) y tuvo una vida asombrosa, tan asombrosa como su insana filosofía. “¿Por qué?”, se preguntará algún trasnochado.

Porque este irreverente de la ciencia suprema (en realidad la ciencia suprema es el marxismo y no la filosofía, pero…) supo, en estricto orden cronológico y sin hipérbole alguna (!): a) diseñar el tal cuete atmosférico para sus estudios de mecánica de fluidos; b) impresionar a lord Russell al abordar los principios de las matemáticas; c) comer empanadas de cerdo mirando cine clase B; d) escribir el Tractatus, cuyo manuscrito cargaba en la mochila, junto a las Confesiones de San Agustín, en las trincheras durante la Primera Guerra Mundial; e) abandonar la vida académica y una cuantiosa herencia para dar clases (y azotar pupilos) en un pueblo campesino de su Austria natal; f) ser trolo; g) distanciarse de lord Russell; h) renegar de su filosofía; i) volver a ella gracias a un gesto obsceno que le hizo el economista ricardiano Piero Sraffa; j) concebir una filosofía del lenguaje extraordinariamente original (tanto como la del Tractatus -¡y opuesta!-) e influyente; k) adiestrar pájaros en la bahía de Galway, Irlanda; l) tratar de conseguir un trabajo manual en la URSS y ser rechazado por no aceptar un cargo de profesor enseñando a Hegel; m) dar clases en Cambridge en su cuarto, sin pizarrón, sin textos, sin… ¡sin un carajo!

En fin, si eso no es un grande de la filosofía Astori no es el mayor comunista de occidente desde la muerte de Gomulka. Y esa no me la creo.

Algunos de sus célebres aforismos para que los estampen en un muro, remera o tatuaje en una zona impúdica de sus impúdicos cadáveres proletarios (¡):

"De aquello de lo que no podemos hablar debemos guardar silencio"

“Mi tarea es mostrar a la mosca la salida de la botella”

“Sólo cuando se piensa mucho más locamente que los filósofos se pueden resolver sus problemas.”

“El enigma no existe. Si una pregunta puede ser formulada, entonces puede también ser contestada.”

“Lo indecible está -indeciblemente- contenido en lo dicho.”

Y la que presuntamente fue su última frase en el lecho de muerte: “No necesito ningún médico” (!!!??)

domingo 27 de abril de 2008

¡Feliz cumpleaños! ♥

domingo 20 de abril de 2008

Próximamente en su cartelera proletaria


Dos convictos huyen de un lamentable incidente al que son empujados por fuerzas ajenas a su voluntad. ¿La salida? Manejarlo con madurez y responsabilidad o abordar un tren de carga rumbo a Fray Marcos.

Pero el convoy no es la solución a sus desventuras, como descubrirán más temprano que tarde, y la decisión apenas es el comienzo de una serie de eventos trágicos que se suceden a lo largo del malogrado film.

El experimentado ingeniero, protagonizado por el inflexible Jorge Araujo, siente el apremio primitivo de su instinto indomable y abandona la locomotora para perseguir una quimera libertaria (en realidad se baja para ir al baño, otra quimera en las circunstancias aludidas)

Jorge también es asaltado por el aciago sino al que ninguno de los protagonistas logra escapar; al ir con ahínco tras el utópico excusado, olvida accionar el freno de mano y el tren se va de su (pretendido pero jamás alcanzado) control.

Aquí interviene el personaje que completa la trama, el papel del superintendente Ranken es desempeñado magistralmente por el Inspector de Tráfico de Nico Pérez. Obsesionado con Araujo por décadas, se encuentra con esta dádiva celestial y emprende la persecución del tren, de Araujo, de su propia libertad, acaso. Pero también es arrastrado por los vertiginosos acontecimientos y de inmediato se convierte en su Némesis, abandonando en el camino todo resto de humanidad que pudiera albergar.

Una 1500 cobrando bríos, 23 vagones vacíos y otras tantas estaciones más tarde el inevitable desenlace se produce: el Z.P. elige la abnegada vía de la expiación personal y separa la locomotora del resto de la composición, tras comprender que ningún acto de la voluntad consigue imponerse al férreo determinismo del devenir histórico (?)

La apoteosis llega cuando la Sra. A, que aun no ha comprendido la elemental concatenación ontológica (!) a que todos están sometidos, grita sin consuelo “¡Apretá el maldito botón, Manny, laconchadelconejodepascuas!”

martes 8 de abril de 2008

Novedades editoriales II: El ataque de las ciencias sociales


(Editor de La Voz Proletaria): ¡Pibe, rápido, necesito una recensión rigurosa pero laudatoria (¡) de este libro de inmediato!

(Zombie Proletario sentado en su escritorio –mesa compuesta por 2 caballetes y un cajón de verduras): A ver, traé para acá… ¡no, ni en pedo te escribo una reseña de un libro francés de ciencias sociales, está en mi contrato, fijate!

(Editor): Sí, ya sé, pero si no escribís algo ya mismo la editorial no me paga la visita cultural –estrictamente proletaria- a París y vos no cobrás este mes.. dale, haceme esa gauchada

(Z.P. levantándose de su cómodo sillón de redactor irresponsable): A ver.. ¡las bolas voy a escribir sobre esto, no, ya te dije, soy un marxista clásico, de la escuela de Hegel, Marx, Trotsky y Lenin!

(Editor): Bueno, entonces mañana no hay bizcochos proletarios ni café con leche para vos, y además vas a cubrir la lucha de clases en Zimbabwe y la reelección fraudulenta de Mugabe. Elegí.

(Z.P.): ‘Ta bien… (mascullando) oligarca puto…

(Editor): ¿¡Lo qué!?

(Z.P.): Que no voy a cubrir a Mugabe, que es un oligarca puto. Dame el libro, dale.

El mito (simulado) de Sísifo y la ilusión del discurso de la razón- Jean Baudrillard

Este generoso texto (¡¿600 páginas de esta basura!? ¡qué hijo de puta!) aborda, a modo de fragmentos discursivos (pedazos incoherentes de oraciones) la transformación del paradigma decimonónico de la democracia basada en el consenso en una aporía de corte posmoderno (¿viste, Baudrillard, que yo también puedo darle a verborrea sin escrúpulos?)

Acá aparece desnuda la contradicción que escinde a la sociedad postindustrial en un corpus de saberes autolegitimantes y una base fáctica deconstruida por la microfísica del poder. ¡Notable! (Notable cómo esta pelotudez no fue lanzada al fuego donde estaba haciendo los choripanes)

Mientras la Razón triunfante representada por el sujeto hegeliano que se realiza en la historia se hundía en el ocaso del discurso liberal ante el ascenso del fascismo, como señalara Lukacs, la irrupción de nuevas formas de consenso basadas en la descomposición de ese mismo sujeto metafísico en mónadas liebnizianas ocupó su lugar en la narración del Poder (párrafo que se hizo acreedor al galardón máximo en la Feria del Libro Infantil del INAU como arquetipo de la escolástica proletaria tardía, 1999)

Baudrillard es demasiado astuto para entregarse a una crítica en los mismos términos del modelo imperante (es un pequeñoburgués haciendo malabarismo semántico) No. En cambio, se aboca a la ruptura lúdica del mismo en términos lacanianos (el humo del choripán es muy estimulante cuando concurren ciertos factores exógenos -¡?-)

Así, en 250 páginas –casi la mitad de la obra, pues (que no leí)- revela la psicopatología sexual que afecta al capitalismo del simulacro, a la economía fálica reificada desde un punto de vista no dialéctico material sino semiótico, de ese sujeto que ya no está atrapado en las redes del fetichismo mercantil sino del signo no-referencial (este párrafo fue premiado en un concurso interno con el premio “Garcha Metateórica 2008” que orgullosamente exhibo hoy sobre mi mesa de trabajo)

En las restantes 350 (que compiten en inteligibilidad con los trabajos de un adolescente falopero con serias pretensiones de retrasado mental) defenestra con trazos no menos lúcidos (tanto como puede estarlo un discípulo de Paracelso en la era de las drogas químicas) los mecanismos de dominación del mercado autorregulado y sus sostenedores, perpetradores del engaño premeditado (este párrafo resultó Segundo Premio con mención honorífica en el concurso de tesis políticas aliterativas y asado con cuero de Puntas del Maciel, 2007. Publicado en la revista teórica de la facultad de Humanidades de Casupá, “Controversias Posmodernas Rurales”, no. 1, enero de 2008)

Acabo estas breves notas (breves pero sustanciosas, en el sentido drogainomano de la palabra) señalando (al cielo como E.T. pero en este caso a la constelación del marxismo ortodoxo) y recomendando fervientemente la adquisición (de un libro de recetas… “Recetas marxistas para un capitalismo anoréxico”, Zombie Proletario, Ed. La Hoz y El Martillo, Illescas, 1994) de este monumental tributo al pensamiento francés contemporáneo.

Y ahora me voy a tomar un merecido café con leche (el brebaje consiguió el premio “Mayor aporte a la infusión lacteo-cafeínica de la clase obrera” en el gran Festival Pequeñoburgués de la Cuenca Lechera de Mal Abrigo, octubre de 2007)

Z.P.

domingo 6 de abril de 2008

‘…that ideal reader suffering from an ideal insomnia’

Little Z

domingo 30 de marzo de 2008

Los Procesos de Montevideo


Denuncio: soy víctima de la persecución estalinista. La primera vez fue bajo amenaza con el Kalashnikov, y capitulé como Radek, y di nombres. Pero no fue suficiente. Sí, igual que con Radek, el estalinismo no se da por satisfecho con una renuncia a las opiniones de la Oposición, sino que exige la abdicación moral completa. Pero esta vez, Vishinsky del blog, no te voy a dar el gusto, y si bien voy a responder a tu solicitud (amable en este caso) no me vas a sacar ningún dato que comprometa al trotskismo.

¡Y la falta de escrúpulos no se detuvo allí, sino que también involucró a Natalia! ¡La manipulación estalinista no conoce límites!

Pero te vamos a contestar igual:

01.- ¿Qué hora es? Ni la más puta idea. Marque el 16.

02.- Nombre: ¿Qué nombro? Según Russell, solo el pronombre demostrativo es un nombre. Pero yo no le creo.

03.- Tu cumpleaños: Es un día de mierda. “Sigue siendo solo un día más”

04.- Signo Zodiacal: ¿Ganímedes es uno o los babilonios no lo conocían?

05.- Edad: Más que Sid cuando murió y menos que Jesús

06.- Tatuajes: ¿Cuenta el que me hicieron los marineros coreanos contra mi voluntad?

07.- Estación favorita: Lorenzo Carnelli. También me gusta Peñarol.

08.- Una película: La de los zombies rumanos. Hasta Ceausescu resucita en ella.

09.- Estuviste en un choque de autos: Sí, en el parque rodó en el ’83. Aún estamos en pleito con el niño hijo de puta que me chocó. Su argumento de que precisamente esa es la esencia del juego no es convincente.

10.- Playa o Montaña: Tundra.


11.- Ciudad preferida: Ciudad Ho Chi Min

12.- Cerveza o vino: ¿Se puede pasar?

13.- El vaso mitad lleno o mitad vacío: Tomo por el pico.

14.- Color de ropa interior favorita: ¿Femenina? Fucsia.

15.- Número de calzado: ¿No se supone que hay una relación entre el tamaño del.. estee.. y del pie..? Yo voy a la zapatería y pido uno bien grande. Por las dudas.

16.- Número favorito: Cualquiera que pueda contar con los dedos. Después se complica.

17.- Tipo de música: Me gusta el ruido más que la música. Prefiero la lavadora a Bach.


18.- Una canción: “…esta canción desilusionada no suena tan mal en este sucio lugar donde todo da, donde todo da igual…”

19.- Flor: Cantaste? ¡Contraflor al resto y truco!

20.- Tema de conversación más detestado: Discutir sobre qué tema de conversación es más detestado. Detestable.


21.- Disney o Warner Bros: ¿Son los punteros de Fénix? ¿Y el 9 quién es?


22.- Comida favorita: El paté de hígado humano.

23.- Color favorito: El krasnaia.

24.- ¿Cómo te ves en el futuro? No hay futuro.


25.- ¿Qué harías si te tocase la lotería? Le pediría que se modere, que deje de tocarme. Indecente.


26.- Cuando sales ¿qué bebes? Lo mismo que cuando entro, supongo. No entendí la pregunta.


27.- Estilo de vestir: Destilado.

28.- ¿Qué cambiarías de tu vida?: La empeñaría más que cambiarla. Por si se me ocurre recuperarla.


29.- ¿Tienes ordenador?: Yo le llamo desordenador. Pero quizás hablemos de lo mismo. La caja incluso podría estar vacía, diría Ludwig.

30.- CD preferido: Me gustan esos redondos con un agujero en el medio. Son lindos.


31.- Lo primero que piensas cuando despiertas: Hoy es un buen día para hacerlo.

32.- ¿Las tormentas te gustan o te asustan? Me gustan los tormentos.


33.- Si pudieras ser otra persona, ¿quién serías?: Creo que las otras personas deberían aspirar a ser como yo. La humanidad mejoraría. En cambio, si yo me convirtiera en uno de uds., sería un claro signo de la decadencia del capitalismo tardío.


34.- Algo que tienes puesto siempre y no te lo quitas: Eeeh.. a ver.. no, esto ya lo traía puesto. No, nada.

35.- ¿Qué hay en las paredes de tu habitación? Arañas.


36.- Deporte favorito: Disculpe señor, no soy un sporter, dijo L. Couturat.

37.- Tímido o extrovertido: El extrovertido es un tímido taimado y viceversa. La pregunta no procede.


38.- Una palabra que te encante decir: oligarca y puto. Cuando logro unirlas, alcanzo el éxtasis (casi sexual)

39.- Alguna despedida especial: Mi despedida del fútbol infantil. Mi padre no quería verme convertido en un futboler profesional, a pesar de haber atajado ese penal decisivo. Parece el epitafio deportivo de Ricardo Zamora


40.- Libro favorito: Tengo muchísimos libros. Cuando lea uno te aviso.


41-. Te gustaría que te regalaran un ramo de flores para tu cumpleaños: Sí, deposítenlo en mi tumba, gracias. No se hubieran molestado.


42.- Lugar preferido: cualquiera excepto la Terminal Río Branco.

43.- Conformista o inconformista: ¿La disyunción es excluyente?

44.- Dulce o salado: ¿Dulce o salado lo qué?

45.- Te gusta conducir: A las masas, sí.

46.- Hobby: Contestar los cuestionarios que me pasa Greyman. Me quita todo el tiempo que debería dedicarle a un hobby. Qué hijo de puta.

47.- Hora finalización: ¿De qué habla? Si todavía ni empecé.